SABORES
 
lunes 27|03|2017

París: deja que se derrita en tu boca

Texto y fotografías: Ana Bustabad Alonso 

Uno de los recorridos más deliciosos de París comienza en una plaza pequeña, íntima, en pleno barrio de Saint Germain des Prés. Cuatro paulownias rodean la farola de cinco globos, convertida ya en una de las postales típicas de la ciudad. Enfrente mismo, el museo Delacroix, donde estuvo el último estudio del pintor.

Pisadas de tobillos finos levantan eco en los adoquines. En la mano, bolsitas de papel caro con letras troqueladas. El glamour le viene de lejos a la plaza Fustenberg. Muy cerca de aquí, calle abajo, estuvo el primer salón de té de la ciudad, ideado para evitar a las damas sentirse incómodas en los cafés.