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sábado 19|08|2017

Mallorca, tras la flor del almendro

Texto y fotos: Manuel Bustabad Rapa y Pilar Alonso Canto

Es en estos primeros meses del año, con la floración de los almendros, cuando Mallorca adquiere su belleza más espectacular. De variadas tonalidades que van del blanco puro al rosado intenso, los almendros en flor inundan la isla de una magia especial que atrae cada año a fotógrafos, pintores y fascina a todos los que saben apreciar las cosas bonitas.
Árbol mediterráneo por excelencia, del que cuentan las Sagradas Escrituras que Aarón tomó su vara mágica, el almendro es en las Islas Baleares más que un árbol. Con los primeros soles de invierno, más de siete millones de ejemplares estallan en flor, cubriendo Mallorca de un manto blanco que anuncia la inminente primavera.
Dependiendo de la suavidad del tiempo, los primeros almendros empiezan a florecer a finales de diciembre, en enero o incluso en febrero.Este año no hay tiempo que perder, nuestros amigos mallorquines nos cuentan que ya asoman las primeras flores, y allá nos vamos.
Cogemos el primer vuelo de Air Berlin, y en poco más de una hora nos plantamos en Son Sant Joan, el aeropuerto de Palma.
Esta vez salimos desde Santiago de Compostela, pero las opciones son muchas, porque la aerolínea, la primera de la isla, conecta Mallorca con muchas de las ciudades españolas.
Lo mejor, además del precio, es que puedes facturar 20 kilos sin pagar ni un euro de más.
Llegamos a la terminal y buscamos el mostrador de Avis. No hay mejor manera de disfrutar de los paisajes impresionantes de los miles de almendros en flor que perderse despacio por las carreteras que recorren la isla.
A muy buen precio escogemos un Renault Megáne nuevecito, de color azul intenso. Nos dan las llaves enseguida, gracias al servicio gratuito de Avis Preferred. Otra ventaja que esperamos no necesitar es su completo sistema de asistencia en carretera, y la posibilidad de devolver el coche fuera del horario de oficina. Así, con un buen mapa a bordo, nos lanzamos a recorrer Mallorca tras el rastro de las flores de almendro.
El hambre aprieta, así que paramos a pocos kilómetros del aeropuerto, para comer en la Playa de Palma. El paseo marítimo aparece ahora desierto, lejos de las multitudes de la temporada alta, pero encontramos una terracita donde recibir los primeros rayos de Lorenzo, que hoy se ha levantado primaveral.
Cogemos la autopista hacia Palma y en menos de veinte minutos llegamos a la urbanización Son Vida, un complejo hotelero de lujo donde nos espera un alojamiento rodeado de verde, el Sheraton Mallorca Arabella Golf Hotel.
El Sheraton Arabella es un hotel perfecto para los amantes del golf, donde encuentran todas las comodidades para practicar este deporte. Hoy, sin embargo, preferimos pasar la tarde a remojo en su piscina climatizada, rompiendo la calma con algún que otro tratamiento de lujo en el Arabella Spa.
Terminamos el día con una cena con vistas al césped de color intenso que rodea al hotel, y nos dejamos caer en nuestra comodísima Sheraton Sweet Sleeper Bed, una auténtica delicia de cama que tienen todas las habitaciones.
La mañana nos recibe con olor a hierba fresca, pero hemos decidido que nuestra primera jornada en la isla va a ser urbana. Necesitamos buscar información sobre las rutas, y en las calles vivas de la capital nos esperan las primeras compras y las visitas obligadas de una de las ciudades más bonitas de España.
De camino a Palma, a menos de un cuarto de hora del hotel, hacemos una parada para visitar el castillo circular de Bellver, de esas raras curiosidades arquitectónicas que se encuentran en la isla.
Al llegar a la ciudad buscamos aparcamiento por la plaza de España, cerca de la estación del tren de Sóller, porque justo al lado está la Oficina de Turismo. El Ayuntamiento organiza cada día interesantes visitas guiadas por el casco urbano, pero preferimos perdernos a nuestro aire.
Obligada, eso sí, la visita al casco antiguo, arriba y abajo por las callejuelas estrechas llenas de tiendas de diseño. Los primeros sabores de la comida mallorquina nos esperan en el Celler Sa Prensa, un precioso local tradicional situado en la plaza del Obispo Berenguer, donde comemos un menú barato y excelentemente servido.
      

WOW la foto del almendro con

WOW la foto del almendro con el mar es espectacular! Le deseo lo mas agradable de mallorca, cual no es tan facil descubrir dado la cantidad de turismo y los intentos isleños de atraparlo.
Una caja llena de sorpresas al que quiera descubrirlo, les ofrezco una visita en mi hogar (taller artistico ubicado en sineu).
Pase lo que pase espero tenga mallorca en buenos recuerdos :)
Un saludo cordial,
Max

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