DESCUBRE
 
lunes 24|07|2017

Todas las claves para viajar sin que sufra el bolsillo

Viajar no tiene por qué ser caro si se sabe dónde buscar. Por supuesto, hay recursos como becas, trabajos o intercambios que ahorran costes y facilitan la estancia en otros países. Pero, a veces, lo que uno busca es simplemente un viaje de placer y no tiene mucho dinero. En Expreso te descubrimos todos los trucos para conocer mundo sin que el bolsillo sufra excesivamente.

Texto: Ana Bustabad Alonso
Cada viaje es diferente, dependiendo del país, época del año y de la actividad que se vaya a realizar. Una maleta bien preparada puede facilitar mucho las cosas al llegar a destino y, en ocasiones, ahorrarnos muchos gastos innecesarios.
caminando por Dubai
Como norma general, a cualquier viaje se debe llevar ropa cómoda e informal, calzado adecuado para caminar, y algo un poco más formal por si hay que salir una noche más arreglado o surge alguna cita imprevista.

Un recorrido por el verde intenso del Valle del Loira

Texto y fotos: Pilar Alonso Canto

Durante siglos fue la vía de comunicación más importante de Francia, y sus orillas el lugar preferido de los reyes galos para levantar sus castillos de recreo. Estas aguas conservan todavía la propiedad de transportar al viajero a una tierra verde de olores intensos, de sabores auténticos de la campiña. A su paso por la Región Centro del país, el río Loira -Loire- conforma un Valle tan espléndido que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad.
jardín del agua de Villandry
Hoy se puede llegar fácilmente en coche o en tren, y recorrer cientos de kilómetros de senderos y rutas clicloturísticas, pero el agua sigue siendo el elemento central. Es tan importante, que cada uno de los seis departamentos del Valle del Loira lleva el nombre de sus afluentes, Cher, Eure-et-Loir, Indre, Loiret, Loir-et-Cher y Touraine.

Oeste de Murcia, frontera de culturas

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso

Ni a su costa bañada por dos mares, el Mediterráneo y el pequeño Mar Menor, ni a su famosa huerta, ni a la espléndida Cartagena. Hoy te llevamos a descubrir una de las zonas más sorprendentes de Murcia, el oeste. Aquí se esconde la herencia de más de dos siglos de historia fronteriza.
Dice un amigo mío que ‘si callejeas por Caravaca, por la pequeña Cehegín o recorres la parte vieja de Lorca, no te hace falta saber nada de historia para descubrir la huella árabe en el trazado delicado de sus calles, en sus dulces, en el desorden abigarrado de los tejados, que parecen tapices de puro bonito’.
 
tejados de Caravaca
A las tres les sobra historia, y edificios espléndidos, y fiestas. Pero no hay nada como escaparse un día cualquiera, evitando muchedumbres, para descubrir tranquilamente sus rincones pequeños, para perderse sin prisas por estas ciudades de trazados sinuosos.


Israel, como no te lo imaginas

Texto: Ana Bustabad Alonso  Fotos: Federico Ruiz de Andrés

La pequeña aldea donde se crió Jesús, Nazaret, es ahora la mayor ciudad musulmana del país; el Calvario no es un monte, sino una roca en el subsuelo de Jerusalén; y muy cerca del mar Muerto, en pleno desierto, el kibbutz Ein Gedi cultiva 900 especies de plantas de todo el mundo. En Israel, nada es como te lo imaginas.

Eso mismo piensa Menno, nuestro guía, que propone la frase como titular del reportaje. Estamos de acuerdo. La carga de historia y religión es tan grande en esta tierra que es fácil llegar con prejuicios. ‘Las tradiciones son importantes porque han hecho que dos mil años después sigamos aquí, existiendo como pueblo’, explica.
 
kibbutz Ein Gedi
Pero Israel sorprende como pocos lugares. Sólo hay que dejarse llevar por la curiosidad para descubrirlo. Será porque en esta tierra ha transcurrido gran parte de la historia de varias civilizaciones, o porque es la niña bonita de las principales religiones, lo cierto es que este país está lleno de lugares que transmiten buenas vibraciones.
Cárgate de energía. Olvídate de visitas clásicas e itinerarios religiosos, te desvelamos algunos de sus rincones más especiales. Israel como no te lo imaginas.

Refrescante contraste de sensaciones, de Tel Aviv a Galilea

Texto: Ana Bustabad Alonso. Fotografías: Federico Ruiz de Andrés

Dos jóvenes cargadas con bolsas de Michal Negrin y Daniella Lehavi caminan entre la multitud que abarrota el bulevar. En la acera, un músico hace sonar la guitarra junto a su perro pequeño, de manchas color café. Enfrente, un escarabajo multicolor -mal aparcado- anuncia zumos de frutas tropicales recién exprimidos.

Mientras, a menos de dos horas al norte, el silencio es casi insultante. Una pareja se deja acariciar por el sol vespertino, y la brisa mueve las flores de color intenso de los árboles desnudos. Frente a ellos, en el lago, dos barcos de madera se cruzan muy despacio.

Vista del mar de Galilea

Tel Aviv y Galilea. Dos postales intensamente refrescantes. Cae la tarde en Israel, donde las sensaciones se suceden y atropellan el alma, en elaborado contraste que atrapa para siempre.


En ruta por los pueblos más seductores de Midi-Pyrénées

Texto: Manuel Bustabad Alonso. Fotografías: Pilar Alonso Canto.

Midi-Pyrénées -su nombre compuesto- nos anticipa la variedad del territorio, en historia, en cultura, y en las huellas que sus habitantes y peregrinos han ido dejando en esta región francesa. Tienen en común sus ocho Departamentos el recuerdo cátaro y sus leyendas y su herencia occitana pero, sobre todo, sus profundos valles y los ríos que caminan por ellos, verdadero elemento vertebrador del paisaje.

Rocamadour - vista desde L'Hospitalet

De extensión superior a Suiza o Dinamarca, esta región se unió definitivamente a la antigua corona de Francia en el siglo XIII, el pontificado y los barones franceses terminaron con la herejía cátara y comenzaron su leyenda. Encorsetada por las cuencas mediterránea y atlántica, y viviendo de espaldas a ellas quizá más que a la vecina España, separada y unida por los Pirineos, nexo y barrera al mismo tiempo.

Tierra salpicada de ciudades fortificadas -las famosas bastidas, unas 500 en esta región- desde la guerra de los Cien Años, que entre los siglos XIV y XV enfrentó a Francia e Inglaterra; su paisaje, sus rincones y su gastronomía lastran nuestro viaje y nos obligan a concentrar una visita de tres días en apenas dos o tres departamentos.