EUROPA
 
viernes 27|04|2018

En ruta por los pueblos más seductores de Midi-Pyrénées

Texto: Manuel Bustabad Alonso. Fotografías: Pilar Alonso Canto.

Midi-Pyrénées -su nombre compuesto- nos anticipa la variedad del territorio, en historia, en cultura, y en las huellas que sus habitantes y peregrinos han ido dejando en esta región francesa. Tienen en común sus ocho Departamentos el recuerdo cátaro y sus leyendas y su herencia occitana pero, sobre todo, sus profundos valles y los ríos que caminan por ellos, verdadero elemento vertebrador del paisaje.

Rocamadour - vista desde L'Hospitalet

De extensión superior a Suiza o Dinamarca, esta región se unió definitivamente a la antigua corona de Francia en el siglo XIII, el pontificado y los barones franceses terminaron con la herejía cátara y comenzaron su leyenda. Encorsetada por las cuencas mediterránea y atlántica, y viviendo de espaldas a ellas quizá más que a la vecina España, separada y unida por los Pirineos, nexo y barrera al mismo tiempo.

Tierra salpicada de ciudades fortificadas -las famosas bastidas, unas 500 en esta región- desde la guerra de los Cien Años, que entre los siglos XIV y XV enfrentó a Francia e Inglaterra; su paisaje, sus rincones y su gastronomía lastran nuestro viaje y nos obligan a concentrar una visita de tres días en apenas dos o tres departamentos.


Póvoa de Varzim, un secreto al norte de Portugal

Texto: Federico Ruiz de Andrés. Fotografías: Ana Bustabad Alonso

Irma Campos llegó a la ciudad hace ahora cuarenta años. Desde entonces, la urbe ha crecido y ha sabido desprenderse, no sin lamentos, de una cierta vertiente pesquera. Multitud de ‘lanchas poveiras' podían verse faenar hasta hace poco en las cercanías del puerto. En la actualidad, Póvoa de Varzim es una ciudad sorprendente, y no sólo por lo que es capaz de ofrecer al visitante, sino porque no es lo suficientemente conocida como destino internacional.

Playa de Póvoa al norte de la ciudad

Aunque el mar siga siendo un foco de atracción importante, se ha pasado de que éste sea el medio de vida de gran parte de su población a que Póvoa viva, en buena medida, también de mar, pero más en concreto de sus doradas playas. Y es que el turismo llegó. Un turismo fundamentalmente portugués, pero al que con el paso del tiempo se han ido incorporando muchas otras nacionalidades.

Cerraron varias conserveras ubicadas, sobre todo, en el tramo que une a Póvoa con la limítrofe Vila do Conde, pero abrieron iniciativas hosteleras diversas y la playa; cuando el tiempo lo permite, rebosa de gente y vida.


El Atlántico, llave en mano

Novotel Porto Vermar

Texto: Federico Ruiz de Andrés. Fotografías: Ana Bustabad Alonso

Camino de Aguçadoura, en la zona más moderna de la localidad portuguesa de Póvoa de Varzim, el Novotel Porto Vermar ofrece una imagen ambigua que realmente desconcierta en su clasificación: ¿nos encontramos ante un hotel urbano o de playa?

Un amplio aparcamiento gratuito exterior, exclusivo para huéspedes, conduce hacia el acceso a este cuatro estrellas.

Entrada al restaurante

Su vestíbulo es amplio y bien decorado; el personal encargado del check-in se deshace en amabilidades. Fernando es ejemplo de ello. Una gran disponibilidad y apoyo al recién llegado con la inestimable ayuda de la documentación que se le ofrece: mapas y planos de Póvoa y Oporto.

En este espacio, una pequeña tienda de recuerdos, prensa y tabaco. Aunque, desde el 1 de enero de 2008, no se puede fumar en ningún espacio del hotel, salvo en las habitaciones.



Ribadeo ‘Porta norte’ de Galicia

Texto y fotografías: Adriana Aramburu Peña

Ribadeo está situado en la provincia española de Lugo, en el extremo nororiental de Galicia. Limita al Norte con el Cantábrico y al Este con la Ría de Ribadeo, espacio natural con un gran valor ecológico. Esta situación es la que ha distinguido a esta villa con el sobrenombre de ‘Porta norte' de Galicia.

Pena Furada

El municipio cuenta con 9.200 habitantes y está formado por doce parroquias muy bien comunicadas entre sí: Ribadeo, Villaselán, Vilaframil, Piñeira, Covelas, Couxela, Cedofeita, Ove, A Devesa, Arante, Rinlo, Santalla de Vilaosende.


Parador de Mazagón, un placer en la Costa de la Luz

Parador de Mazagón

Texto: Federico Ruiz de Andrés. Fotografías: Ana Bustabad Alonso

Carretera de Huelva que enlaza Mazagón con Matalascañas. Desvío hacia lo que llaman ‘playa del Parador'. Aquí nos sorprende, junto a un espacio destinado al recreo y las meriendas de chiringuito, un acceso serpentino, un entorno dunar e intenso aroma a pino.

Vista de la playa desde el Parador


Elipsos: viajar de noche en un tren cinco estrellas

Texto: Pilar Alonso Canto;   Fotos: P.A. y Elipsos

Falta poco para que amanezca. Mientras algunos viajeros bajan silenciosos del tren, el aroma de las bandejas de croissants calientes se abre camino hacia los vagones blancos y morados del Elipsos. Son las seis menos cinco de la mañana en la estación francesa de Poitiers.

En pocos minutos, el trenhotel continúa su camino hacia la eterna París. Pocos kilómetros antes se detendrá aún en Blois y Orléans, a orillas del río Loira. Un Valle, el del Loira, que invita al viajero a perderse entre castillos de cuento y paisajes Patrimonio de la Humanidad.