EUROPA
 
lunes 24|04|2017

Politours abre las puertas del Danubio: Linz-Budapest, 500 km río abajo

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1ª noche en el barco 

Estamos en Linz (Km 2.135) después de recorrer 200 kilómetros por la autopista A1-E60, desde el aeropuerto Wien-Schwechat. La cifra marcada en negrita indica el punto en el que se encuentra Linz, dentro de la vía fluvial que comunica la Selva Negra con el Mar Negro. Porque en el Danubio los kilómetros se cuentan al revés: 2.135 son los que hay desde Linz hasta la desembocadura. Cuando finalicemos nuestro placentero periplo, en Budapest, estaremos a 1.635 km del Mar Negro.
Recién embarcados en el Swiss Crown e instalados en nuestro camarote, tenemos aún por delante 24 horas  antes de zarpar río abajo. Será entonces cuando conoceremos al equipo de Politours y a la tripulación del Swiss Crown, durante el cóctel de bienvenida.
Las opciones mientras tanto son: disfrutar de Linz relajadamente o aceptar la sugerencia de POLITOURS para visitar Salzkammergut, una bonita región alpina, con la oportunidad de conocer Salzburgo y St Gilgen.
Sin dudar, nos vamos de excursión en ómnibus hacia la cuna de Mozart. De todos modos, aprovechando que el Swiss Crown está atracado en un muelle céntrico, justo en el malecón donde se ubica ahora el Museo de Arte de Linz, al regreso de Salzburgo estiraremos el día para recorrer este paseo repleto de obras de arte que nos lleva a la Hauptplatz, corazón de la ciudad.
 
Linz - Budapest, 500 km río abajo en el Swiss Crown

Grandes quesos, pequeñas catedrales, en el sur de Palencia

La provincia de Palencia es tan grande como las tres provincias vascas juntas y toda su población iguala a la que vive en la ciudad de Bilbao. Es alargada y toca Cantabria por la Montaña Palentina,  el centro lo ocupa el Páramo y Valles y las dos comarcas del sur, Tierra de Campos y Cerrato,  cierran la base de la pirámide provincial.

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Este viaje nos llevará por estas dos últimas comarcas al sabor de los quesos puros de oveja y el gran patrimonio histórico-cultural de sus pequeños municipios.

Dónde comer los mejores pescados de Lisboa

Asomada al Tajo a punto de desembocar en el Atlántico, Lisboa es una de las mejores ciudades del mundo para disfrutar de pescado fresco y sabroso. 

No en vano la capital portuguesa acoge cada primavera en su plaza más importante, el imponente Terreiro do Paço, las jornadas gastronómicas del ‘Peixe em Lisboa’. Y sus fiestas patronales, las de Santo Antonio, inundan las calles cada junio con el aroma de las sardinas.

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De hecho, Portugal es el tercer país del mundo en cuanto a consumo de pescado, con lo que la calidad de su producto sigue siendo muy apreciada por los mejores chefs del mundo. Cada portugués consume un total de 55 kilos de pescado por año, tan solo por detrás de los ciudadanos de países como Japón e Islandia, los únicos dos países en donde se consume más pescado al año. Y es que Portugal tiene muchos kilómetros de costa, con mucha tradición ligada al pescado, bien sea éste fresco o de conserva y seco.
Los sabores del océano son en Lisboa emblemáticos y fáciles de encontrar, pero hay lugares donde el pescado se eleva a la categoría de delicia gastronómica. Aquí van cinco de ellos, para que el viajero no pierda tiempo buscando los mejores.


Porto Santo, una isla para relajarse en medio del Atlántico

Pequeña, tranquila, sorprendente. Porto Santo es una isla única perdida en medio del Atlántico. A la sombra de su hermana mayor, Madeira, esconde el secreto del relax más absoluto, ese que nos pasamos media vida buscando.

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Pero su ritmo pausado no significa ausencia de atractivos ni actividades. Historia, deporte, geología, gastronomía y, por supuesto, sol y playa, son algunas de las maravillas con sabor portugués que Porto Santo ofrece en unos pocos kilómetros cuadrados.
 
¿Qué cara de Porto Santo te apetece descubrir?:

El mayor viaje medieval del mundo, cada verano en el Norte de Portugal

Si por un par de euros nos prometiesen un viaje en el tiempo, pocos rechazaríamos la oferta. Eso es lo que ofrece cada verano Santa María da Feira, una pequeña villa portuguesa cercana a Oporto que se convierte a principios de agosto en un auténtico viaje a la época medieval.

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No hay nada igual en toda Europa. Este Viagem Medieval em Terra de Santa Maria no es uno más de esos ‘mercados medievales’ que proliferan cada verano, sino un viaje en el tiempo, un viaje al pasado de Portugal, un país que se siente orgulloso de su historia.