Gijón, con los cinco sentidos

EXPRESO - 23.05.2009

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso Si aún no la conoces, Gijón te va a encantar

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso

Si aún no la conoces, Gijón te va a encantar. Esta ciudad asturiana, situada en la costa norte española, es uno de esos lugares que siempre apetecen. Para mirar, para tocar, para escuchar, para saborear, para oler… Descúbrela con los cinco sentidos.
vista del puerto deportivo
PARA MIRAR

Rodeada de Cantábrico, Gijón divisa antes que nadie a los que vienen del mar. Comienza acercándote al puerto deportivo, el lugar más acogedor de toda la ciudad. Siéntate en un banco al sol, se te pasarán las horas sin darte cuenta. Si prefieres una vista más salvaje, sube el cerro de santa Catalina hasta el Elogio del horizonte, de Eduardo Chillida.
Camina despacio por el paseo marítimo. Desde la iglesia de san Pedro verás cómo sube y baja la marea completamente, dejando al descubierto el enorme arenal de san Lorenzo. Ver y dejarse ver, por allí pasa todo el mundo al menos una vez al día.
Pero si quieres ver las calles de Gijón llenas de conciertos, terrazas, mercadillos y libros, ven en julio, durante la Semana Negra. Comenzó siendo un festival de literatura policíaca y hoy es su mayor fiesta de la cultura.
el desayuno de La ermita de DevaEn las afueras, saliendo hacia Santander, una vista de la ciudad que no debes perderte es la que hay desde la torre de la Laboral, donde cada año se celebran los Encuentros Internacionales de Juventud de Cabueñes. Hay un combinado de visita guiada más subida al mirador, cada 15 minutos, con tarifas reducidas.
La antigua Universidad se ha rehabilitado y es hoy uno de los centros neurálgicos de la vanguardia de Gijón. Incluye el Centro de Arte, la Ciudad de la Cultura y el Teatro donde se desarrolla Laboral Escena, una apuesta por la experimentación creativa y la creación industrial.
Muy cerca, si consigues habitación en La ermita de Deva, te despertarás con la visión de uno de sus espléndidos desayunos, que están incluidos en el precio. Si hace buen tiempo, disfrútalo en el jardín, y pregunta a Mara por la historia de la capilla de san Antonio.
 
el tacto del agua en la playa de san LorenzoPARA TOCAR
Con un poco de suerte, nada más llegar sentirás el tacto sol en la piel, la temperatura en Gijón es buena casi todo el año.
En cambio, el agua del Cantábrico siempre está fresca. No dejes de probarla.
Sin salir de la ciudad tienes cinco playas para elegir: el Arbeyal, Poniente, los Mayanes, Cervigón y la más famosa, san Lorenzo.
Pisa las calles de Cimadevilla, o Cimavilla, como le llaman los asturianos.
El antiguo barrio de pescadores, marisqueras y cigarreras concentra el mayor número de edificios históricos de Gijón.
Sonríe. A nada que lo intentes, no te podrás ir de Gijón sin estrechar la mano de muchas personas.
Aquí, como en toda Asturias, las gentes son tan amables que te resultará difícil creerlo.
Por la noche siente el tacto de la ropa blanca de toda la vida. Alójate en el Parador, situado en el parque de Isabel la Católica.
Ocupa el edificio de lo que fue un viejo molino. Entre sus sábanas dormirás a pierna suelta.
las sábanas del ParadorNo te pierdas el tacto de los productos artesanos que todavía se hacen en esta tierra. En el Mercado Ecológico y Artesano de la Plaza Mayor, los segundos fines de semana de cada mes podrás comprar artesanía, alimentos ecológicos y de comercio justo, a la vez que disfrutas de música en vivo y exposiciones.
Otra idea interesante es una visita al rastrillo del Molinón, junto al estadio, que se celebra los domingos por la mañana.
 
PARA ESCUCHAR
Olvida por un momento el mar y busca el sonido del agua dulce en las fuentes de la ciudad. Te gustará la que hay frente al palacio de Revillagigedo, en la plaza del Marqués. Se llama así porque en este edificio imponente vivió el primer marqués de san Esteban del Mar. Actualmente es sede del centro cultural Cajastur.
sonido del agua en la plaza del Marqués
Acércate al parque de El Molinón. Escucharás las voces de los patos y las ocas que hay en el estanque, a no ser que coincidas con un partido del Sporting, entonces te llegarán los gritos de ánimo de la afición.
Con permiso del escanciar de la sidra cuando golpea el cristal, no hay sonido más asturiano que el de la gaita. En el museo de la casona rural de los González de la Vega descubrirás como suena y conocerás muchos más instrumentos tradicionales de esta tierra, desde un sencillo pandero hasta los organillos que se hicieron populares finales del siglo XIX.
el traqueteo del TranscantábricoSi quieres saber cómo sonaba Gijón en el siglo XVIII, cuando era una pequeña villa marinera de cinco mil habitantes, lee alguna de las obras de Jovellanos, su escritor más ilustre. Fue un ferviente impulsor de la ciudad como centro industrial de Asturias. Su casa natal está en el barrio de Cimadevilla.
Uno de los sonidos más ligados a la historia de Gijón es el del traqueteo del tren. Su construcción, para comunicar el gran puerto de El Musel, supuso un punto de inflexión en el desarrollo de la ciudad. Compruébalo en el Museo del Ferrocarril, muy cerca de la playa de Poniente, en los terrenos de la antigua estación del Norte.
Igual que en algunas otras ciudades españolas, en Gijón conviven los trenes de vía ancha de Renfe y los de vía estrecha de Feve, así que lo tienes muy fácil para llegar desde cualquier sitio. El más especial es el lujoso Transcantábrico.
 
sabores en la sidrería La GalanaPARA SABOREAR
Comer en Gijón debería ser pecado. Por si no bastase con lo bien que se come habitualmente, a lo largo de todo el año se celebran jornadas gastronómicas de productos autóctonos. Pregunta por las del oricio, del pulpo de Pedrero, del bonito o de las fabes.
A la hora del aperitivo, no te olvides de pedir unos cacahuetes para acompañar los culines en los bares de la cuesta del Cholo.
Siéntate fuera y podrás aprender a escanciar la sidra sin poner todo perdido.
Cuando pruebes el arroz con leche de la sidrería La Galana, junto al Ayuntamiento, te entrarán unas ganas irrefrenables de abrazar al cocinero.
Pero aún así no te dará la receta. Eso, si consigues llegar a los postres. Pide con moderación, las raciones son muy abundantes.
Los chigres son locales típicamente asturianos donde se come fenomenal por poco dinero.
Algunas de las mejores zonas chigreras están en los alrededores de la plaza Mayor y Cimadevilla, o en el barrio de la Arena.
Si tienes tiempo, escápate cualquier tarde a un merendero. Los fines de semana se llenan los de Deva, Cabueñes, la Providencia o Santurio.
Si buscas algo más que los sabores de siempre, reserva en el restaurante El Puerto, justo al lado de la lonja -o rula, como la llaman aquí-.
el arroz con leche de La GalanaPide lomos de lubina salvaje al hinojo verde o su famosa ensalada de bugre -bogavante-.
Haz una parada en la sala Antigua Rula, suelen tener exposiciones muy interesantes relacionadas con el puerto.
 
PARA OLER
Definitivamente, Gijón huele a mar. A yodo y a sal marina. Es el olor del Cantábrico, que se cuela por toda la ciudad.
Lo comprobarás nada más llegar, cuando te acerques al centro de información de InfoGijón. Tienes uno en el paseo marítimo de san Lorenzo, rodeado de flores todo el año, y otro en el puerto deportivo. Además de informarte o de comprar la tarjeta turística, podrás llevarte una camiseta o un impermeable con diseños divertidos.
Déjate guiar por tu olfato. Si callejeas un poco encontrarás fácilmente tiendas de productos asturianos, desde los clásicos colmados a las mejores tiendas gourmet.
las delicatessen de CoallaAtrévete a cocinar una fabada, pero compra un paquete de compango para que te quede como la de verdad. Si te olvidas algo, podrás pedirlo desde casa, la cadena asturiana Coalla tiene también una tienda virtual.
Algunas veces, cuando el viento se pone caprichoso, Gijón huele a hierba. A la de los prados húmedos que la rodean. Mantenerlos tan verdes requiere de más de un día de lluvia pero, si te toca, no te preocupes. Aprovecha para acercarte al teatro Jovellanos. Al salir, empápate con el olor del ozono en los jardines de Begoña.
Uno de los pocos que consigue ocultar el olor del mar es el de la pólvora de los fuegos artificiales de san Xuan. Sus fiestas se celebran a finales de junio, coincidiendo con el solsticio de verano.
A dos kilómetros del centro, muy cerca de la Laboral, hay un lugar donde podrás descubrir miles de fragancias diferentes. Es el Jardín Botánico Atlántico, el primero que se creó en la España Verde. No te pierdas las fiestas de cambio de estación o las ‘Noches mágicas’ de verano, donde conocerás al busgosu, el señor de todos los animales del bosque, y a criaturas encantadas, como los trasgus o las xanas.
olor a flores junto a la oficina de InfoGijón
Cuando prepares tu viaje a Gijón, busca información en la Red. Además de pertenecer a las ciudades de la Ruta de la Plata, y formar parte de las Villas Marineras, InfoGijón está presente en casi todas las plataformas virtuales.
Desde Gijón 2.0 podrás descubrir vídeos, sonidos, disfrutar de un vuelo interactivo o acercarte a la oficina de turismo que han abierto en Second Life.
Si necesitas llevarte información práctica, desde InfoGijón puedes descargarte la guía ‘Gijón, en todos los sentidos’, que incluye un mapa del centro y contactos de los principales recursos turísticos.
 
Con un agradecimiento especial a:
La organización y los amigos de Kbuñs 2008, y a Llorenç Raich, profesor del IEFC.

 

Comentarios

internauta (no verificado)

Ya he estado varias veces en Gijón, pero quizás nunca lo había visto de esta manera. Desde luego, apetece volver! Un reportaje genial!

internauta (no verificado)

Estuve en gijon, y me recomendaron comer fabes en casa Gerardo en Prendes .Estaban exquisitas,pregunte donde podria coprarme unas fabadas y me aconsejaron ir a Alimentacion Principado en gijon que era donde ellos las compraban.Un 10 os lo recomiendo