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En ruta por los pueblos más seductores de Midi-Pyrénées
EXPRESO 12/03/2008 descubre | EuropaTexto: Manuel Bustabad Alonso. Fotografías: Pilar Alonso Canto.
Midi-Pyrénées -su nombre compuesto- nos anticipa la variedad del territorio, en historia, en cultura, y en las huellas que sus habitantes y peregrinos han ido dejando en esta región francesa. Tienen en común sus ocho Departamentos el recuerdo cátaro y sus leyendas y su herencia occitana pero, sobre todo, sus profundos valles y los ríos que caminan por ellos, verdadero elemento vertebrador del paisaje.

De extensión superior a Suiza o Dinamarca, esta región se unió definitivamente a la antigua corona de Francia en el siglo XIII, el pontificado y los barones franceses terminaron con la herejía cátara y comenzaron su leyenda. Encorsetada por las cuencas mediterránea y atlántica, y viviendo de espaldas a ellas quizá más que a la vecina España, separada y unida por los Pirineos, nexo y barrera al mismo tiempo.
Tierra salpicada de ciudades fortificadas -las famosas bastidas, unas 500 en esta región- desde la guerra de los Cien Años, que entre los siglos XIV y XV enfrentó a Francia e Inglaterra; su paisaje, sus rincones y su gastronomía lastran nuestro viaje y nos obligan a concentrar una visita de tres días en apenas dos o tres departamentos.
Chantada, eternamente verde
EXPRESO 02/05/2007 descubre | EspañaTexto: Sandra Varela González
Fotografías: Roberto Novo y Guillermo García Freire
Chantada es uno de los tres municipios que integran la comarca gallega de igual nombre, en el noroeste español.

Se extiende por la provincia de Lugo, desde la Serra do Faro hasta las Ribeiras do Miño; gracias a lo cual, Chantada se caracteriza por un paisaje donde el río y la piedra estrechan lazos con una eternamente verde vegetación que a simple vista nos invita al relax.
Con una superficie de 178 km2, Chantada abarca un pintoresco centro urbano que supone el eje comercial de la comarca y un gran número de aldeas en las que el viajero puede disfrutar del placer de perderse entre sus veredas, que nos hablan de tiempos ancestrales y de amaneceres y ocasos que nos deleitan con la magia de la naturaleza.






