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a bordo
Atravesando sin prisas el Guadiana
EXPRESO 23/03/2008 a bordo | EuropaTexto: Ana Bustabad Alonso. Fotografías: Federico Ruiz de Andrés.
Un ferry cruza cada 30 minutos la desembocadura del Guadiana desde el sur de España hacia Portugal. De Ayamonte a Vila Real de Santo Antonio. En pocos minutos y por pocos euros, un coche con su conductor atraviesa limpiamente la enorme inmensidad de agua hasta la otra orilla. Hoy el barco sólo lleva un pequeño Peugeot 206 de rojo brillante, que parece mirar orgulloso desde cubierta a unos pocos pasajeros.

Pero no siempre ha sido así. Lo que actualmente supone una alternativa romántica al puente de la autovía que se levanta al fondo era, hasta 1991, la única opción de los andaluces para cruzar al país vecino.
Plácido Gómez Romero, un hombre amable y curtido por el sol inevitable de estas tierras, recuerda con añoranza la historia de esta línea en la que lleva invertidos 29 años de su vida.
‘Hace 50 años sólo había barquitos pequeños de algunos propietarios para cruzar el río y, como esto causaba disputas, decidieron organizarse en una cooperativa. Comenzaron con tres o cuatro barcos no muy grandes, y poco a poco fueron comprando otros mejores. Se convirtió en un muy buen negocio. Cada día pasaban miles de viajeros y vehículos'.
Elipsos: viajar de noche en un tren cinco estrellas
EXPRESO 25/08/2007 a bordo | EuropaTexto y fotografías: Pilar Alonso Canto
Falta poco para que amanezca. Mientras algunos viajeros bajan silenciosos del tren, el aroma de las bandejas de croissants calientes se abre camino hacia los vagones blancos y morados del Elipsos. Son las seis menos cinco de la mañana en la estación francesa de Poitiers.
En pocos minutos, el trenhotel continúa su camino hacia la eterna París. Pocos kilómetros antes se detendrá aún en Blois y Orléans, a orillas del río Loira. Un Valle, el del Loira, que invita al viajero a perderse entre castillos de cuento y paisajes Patrimonio de la Humanidad.
Sólo algunos permanecen despiertos en sus cabinas. El resto descansa aún, despreocupado. Una llamada de teléfono despierta a cada viajero justo a tiempo para la ducha matutina, ese lujo privado del que gozan en todos los compartimentos de gran clase.






