CON RESERVA
 
miércoles 23|05|2018

Silken Gran Domine Bilbao, un lujo en el que apetece quedarse a vivir

Texto y fotos: Federico Ruiz de Andrés y Ana Bustabad Alonso

El Silken Gran Domine Bilbao, uno de los alojamientos más emblemáticos de todo el País Vasco, es sin duda un hotel de lujo. No por sus cinco estrellas, ni siquiera por las siete Michelin de Martín Berasategui, que apadrina su nuevo restaurante Doma. 

El lujo se siente aquí desde la cama, donde te despiertas impresionado con el Guggenheim a pocos metros, casi puedes tocarlo; en la terraza de la séptima planta, en la que el desayuno, la cena o las copas se toman con vistas a este icono imprescindible de la ciudad, a la torre Iberdrola y a la ría de Bilbao.

Balneario de Alange, una escapada refrescante al reino del agua

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso
A pesar de sus diecisiete siglos de historia, y de la etiqueta de Patrimonio de la Humanidad que lucen orgullosas, las Termas de Alange no son un conjunto de piedras monumentales, sino una refrescante propuesta en tierras extremeñas.
Una escapada a su balneario puede combinar relax, aventura, patrimonio y gastronomía, pero sobre todo  es un viaje en el tiempo a través del agua. Los últimos kilómetros de la Vía de la Plata, plantados de olivos y adelfas, no levantan sospechas acerca del reino líquido que espera en Alange, que en árabe significa ‘Agua de Alá’.

Hotel Spa Vilavella, una sorpresa a medio camino de tres reinos

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso y Federico Ruiz de Andrés

Te lo encuentras de camino entre Castilla y León y Galicia, muy cerca de Portugal, en una zona tradicional de frontera y encuentro entre antiguos reinos. Rodeado por un paisaje estoico, dura al contrario que el carácter de sus gentes, que acogen con calor al viajero.
El Hotel Spa Vilavella era una vieja casona de piedra de la localidad orensana de Vilavella, en A Mezquita, hasta que Bartolomé Pidal lo convirtió en un alojamiento sorprendente, donde el acero y el hormigón conviven en armonía con los materiales de toda la vida.


Barceló Cayo Libertad Premium, asomado a las aguas del Caribe

Texto y fotos: Pilar Alonso Canto y Manolo Bustabad Rapa

El destino turístico cubano de Varadero, en el Ayuntamiento de Cárdenas, provincia de Matanzas, ocupa la península de Hicacos, una lengua de tierra de 18 kilómetros de largo y 0,7 de ancho, que parece una lanza apuntando a la Península de Florida, de la que dista aproximadamente doscientos.
Pues bien, en el extremo de ese singular territorio está el Cayo Libertad, que da pie al rimbombante nombre del Barceló Cayo Libertad Club Premium (*), ‘un hotel Sólo para Adultos…’, muy cerca de la Reserva Ecológica Punta Hicacos (3 km), del Delfinario (4 km), del Centro de Convenciones Plaza América (6 km) y del Club de Golf de Varadero (8 km).

10 hoteles a pie de playa para hartarte de arena por pocos euros

Texto: Federico Ruiz de Andrés    Fotos: webs de los hoteles
Ninguno tiene 5 estrellas, ni figura en las listas de los hoteles más trendy. En la mayoría de los casos necesitan de alguna que otra reforma, su decoración está desfasada, son difíciles de encontrar en los buscadores de reservas y más de uno carece de wi-fi o servicio de habitaciones.
Pero estos pequeños hoteles comparten un precio fantástico, una arquitectura agradable –a veces excelente-, un servicio atento que te hace sentir como en casa, y están en primerísima línea de algunas de las playas más bonitas y tranquilas de la Península Ibérica.

Posada La Pascasia, encanto rural con mucho estilo en Puebla de Sanabria

Texto y fotos: Federico Ruiz de Andrés y Manolo Bustabad Rapa

Hay alojamientos que merecen por sí mismos un viaje, aunque el destino no sea atractivo a primera vista. Este no es el caso. La Posada La Pascasia, además de ser un alojamiento con mucho estilo, nos recibe en el cogollo de una de las villas más bonitas de España, Puebla de Sanabria, en la provincia de Zamora.
 
Distinguida con la marca de calidad Posadas Reales de Castilla y León, La Pascasia recibe a sus huéspedes a media cuesta del casco viejo. El zaguán, con huellas de siglos, da paso a una pequeña recepción que sorprende por su colorido y deja adivinar la excelente rehabilitación del edificio. Aquí y allá, algunas piezas de diseño vanguardista contrastan con los robustos muros de piedra.