CALLEJEANDO
 
viernes 24|02|2017

La Habana Vieja que ellos me enseñaron a amar

Texto: Federico Ruiz de Andrés; Fotos: Ana Bustabad Alonso

Camilo es alto y algo desgarbado. Pero lo tuvo que ser más cuando sintió en sus carnes el orgullo de la vanguardia hace cincuenta y tres años. Tez morena, desdentado y pelo cano, recortado. De mirada perdida en la infinidad grisácea que se muestra ante nosotros en el Malecón. Una cicatriz cae de pómulo hacia boca emprendiendo una carrera que venció quien más vida dio a la bondad.
vista de La Habana Vieja desde el fuerte del Morro
En pleno golfo de México, con una temperatura ambiente que se asemeja a la que todos llevamos dentro, Camilo siente hoy la responsabilidad de mostrarme la realidad de La Habana, una ciudad que muestra su fortaleza y vitalidad pese a un entorno lúgubre de dureza infinita.

El Chiado, un viaje al pasado por la Lisboa más vintage

Texto: Federico Ruiz de Andrés; Fotos: Ana Bustabad Alonso

Como pocas ciudades en el mundo, Lisboa conserva intacto el sabor de otros tiempos en sus calles empedradas, en sus tranvías, en sus tiendas centenarias. Te invitamos a acompañarnos en un viaje al pasado que se respira todavía en sus rúas; a comprar en las lojas de toda la vida; te proponemos una ruta muy especial por el barrio más vintage de Lisboa, el Chiado.
Café A Brasileira
Comenzamos el viaje en la Avenida da Liberdade, un boulevard arbolado que fue en tiempos jardín público de la ciudad, y a mediados del siglo XIX se convirtió en una de las zonas preferidas por la burguesía para levantar sus mansiones.

Lieja, date una vuelta por la ciudad más animada de Valonia

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso

Patria chica del gran Georges Simenon, la que fuera durante más de ocho siglos capital de un principado independiente, la milenaria sede arzobispal de Lieja, es hoy una de las ciudades más animadas de Bélgica. La cerveza es la reina en bistrots y tabernas, y los estudiantes abarrotan las terrazas de los cafés al mínimo asomo de buen tiempo.
barra del Café Lequet
Situada en Valonia, la región francófona de Bélgica, las calles de Lieja lo mismo invitan a descubrir los escenarios que inspiraron las mejores novelas negras, que a dejarse llevar por el aire fresco a orillas del Mosa, o de fiesta en fiesta al ritmo de los universitarios. Pero también es un buen lugar para quienes prefieran la historia, porque los liejenses valoran su patrimonio como nadie.


Toronto, una gran ciudad que piensa en verde

Texto y fotos: Ana García Iglesias

La primera impresión que tienes cuando te vas aproximando a Toronto y divisas su skyline, es que te encuentras ante otra metrópoli cubierta de rascacielos, donde la construcción de nuevos edificios prolifera como en tantas grandes ciudades. De hecho es la mayor ciudad de Canadá y la quinta más grande de Norteamérica, sólo por detrás de México D.F., Nueva York, Los Ángeles y Chicago.
tranvía en el distrito financiero
Sin embargo, lo que ofrece Toronto, una vez que te adentras en ella, es muchísimo más que eso. Es una ciudad llena de contrastes, donde cada calle que cruzas parece trasladarte a un lugar diferente. Y una ciudad preocupada por la naturaleza, que lleva a cabo políticas ecológicas estrictas para conservar el medio ambiente.

Cuenca, mucho más que la ciudad de los sombreros ‘panamá’

Texto: Federico Ruiz de Andrés Fotos: Ana Bustabad Alonso

A finales del siglo XIX, cuando se construía el canal de Panamá, algunos comerciantes llevaron sombreros desde la ciudad de Cuenca, en Ecuador, para poder vendérselos a los trabajadores, quienes los compraron enseguida pues daban la protección necesaria sin molestias por peso o calor. 
De ese humilde origen, los sombreros de paja toquilla fueron escalando reconocimiento social hasta que Napoleón III los puso de moda al usar uno de estos hermosos sombreros.
sombreros panamá de Homero Ortega
La historia de este tipo de sombreros, conocidos en medio mundo cono ‘panamás’, es bastante curiosa y una visita a la fábrica de Homero Ortega, en Cuenca, nos sacará de dudas. Esta es la fábrica de sombreros de paja toquilla más famosa del Ecuador.

En Jerusalén, olvídate de las compras típicas

Texto: Ana Bustabad Alonso. Fotos: Federico Ruiz de Andrés

Ir de compras en Israel es un placer. Si vas a Jerusalén, olvídate de los típicos souvenirs para turistas que nunca encuentran sitio en casa. Callejea. Te damos las pistas para que saques el máximo partido a un día de compras y vuelvas cargado con los mejores regalos.
Bilal BarakatEn la ciudad vieja, busca entre los pequeños comercios que rodean a la Basílica del Santo Sepulcro el de Bilal Barakat.
Tiene alfombras y tapices elaboradísimos, procedentes de Irán, de la ciudad de Tabriz.
Algunos de los más bonitos reproducen cuadros del artista iraní Ali Nasab.
Pídele que te abra la trampilla que tiene en el suelo de la tienda y prueba a adivinar cuál de las rocas que se ven es la del 'monte' del Calvario.
Al lado, propiedad de la misma familia, hay una tienda donde podrás comprar antigüedades auténticas, tienen piezas muy interesantes a buen precio.