CALLEJEANDO
 
domingo 26|02|2017

24 horas en Buenos Aires: Historieta y tango en San Telmo y libros en el Ateneo

San Telmo es el barrio de Mafalda y no podíamos pasar por aquí sin saludarla y dejar nuestro pequeño homenaje al genial ‘Quino’. Precisamente este año, 2014, se conmemoró el cincuentenario de su alumbramiento.

mafalda

Mafalda, aunque dizque creada en 1963, debutó en la revista ‘Primera Plana’ en septiembre del 1964, pasó por el diario ‘El Mundo’ hasta su desaparición en 1967 y, después, en ‘Siete días ilustrados’ hasta el 25 de junio del 1973. Durante esos diez años escasos ‘vivió’ con su familia en c/Chile, 371.


24 horas en Buenos Aires: Siempre Evita

Evita es la pieza de referencia en el tablero bonaerense. Revive en sus estatuas y en los monumentales murales, está en los museos, en los musicales… En la Recoleta, reposa su cuerpo, pero su espíritu vaga entre los descamisados del siglo XXI. Y dicen que, escuchando atentamente, aún se oye el eco de su voz entre los palcos del Teatro Colón.

evita

Y tras ella, la polémica. Buen ejemplo, el conocido edificio del Ministerio de Desarrollo Social (antiguamente de Obras Públicas), en la Avenida 9 de Julio, en cuyas fachadas Norte y Sur se ven desde la distancia los murales del artista Alejandro Marmo, realizados en acero corten con una altura de 31 metros y 24 de ancho.

Flores, arquitectura y wifi gratis en Braga, la ciudad más antigua de Portugal

Texto y fotos: Federico Ruiz de Andrés y Ana Bustabad Alonso

Braga es la ciudad más antigua de Portugal, y de ello da fe su inmenso patrimonio arquitectónico y arqueológico. Y, sin embargo, es también una de las más vivas. De animar estas calles bimilenarias se encargan los estudiantes de sus dos universidades, sus comerciantes y la Cámara Municipal, que ultima detalles para ofrecer wifi gratis en todo el casco histórico.
flores
Sus calles adoquinadas, además, necesitan pocas excusas para llenarse de flores. Las de los árboles, las de los puestos callejeros o las del Jardín de Santa Bárbara, un rincón encantador con miles de pensamientos y rosas que rodean la fuente de la santa. Buen comienzo para callejear por Braga y descubrir caminando esta antigua capital del Minho, en el norte del país.


24 horas en Buenos Aires: La Boca

Texto y fotos: Manolo Bustabad Rapa

Continuamos nuestra ruta urbana por Buenos Aires. Dejando atrás la Plaza de Mayo, nos dirigimos hacia el Sur utilizando el Paseo Colón para llegar al barrio más visitado de la ciudad, La Boca, en busca de ‘Caminito’ con sus tanguistas y sus tópicos, pero también tratando de encontrar vestigios de aquella diferencia, que nos habían contado, entre el Norte y el Sur del Buenos Aires de hace un siglo.
caminito
Traíamos aprendido que en aquella época los barrios del Norte eran los de la alta sociedad, con predominio de anglosajones y criollos y con los edificios más señoriales, pero también albergando a toda una población de los más humildes a su servicio, concentradas en guetos, una familia por habitación, en los famosos ‘conventillos’.

24 horas en Buenos Aires: la Plaza de Mayo

Texto y fotos: Manolo Bustabad Rapa

Podemos decir que nuestro primer contacto con el suelo de Buenos Aires fue la Plaza de Mayo, una de las más emblemáticas de ese inmenso tablero con cuadras de ciento treinta metros, que está en el mismísimo centro de ‘la city’.
plazamayo
La Plaza, seguramente la más famosa de Argentina, es amplia y llena de vida, con continuo trasiego de turistas a bordo de coloridos ómnibus descapotados, los bancos ocupados por lectores de periódicos y colas en los puestos de jugo de naranja.

Melilla, una escapada a la mejor luz de África sin salir de España

Texto y fotos: Ana Bustabad Alonso y Federico Ruiz de Andrés

Los que amamos a Melilla estamos hartos de verla sesgada entre rejas fronterizas, en recurrentes reportajes de investigación que pasan por aquí sin detenerse a descubrir sus encantos tranquilos, ni ese saborcillo multicultural que ha asumido como seña de identidad. Sin charlar con sus gentes acogedoras como pocas.
melilla
Decían antiguamente, cuando las comunicaciones resultaban caras y escasas, que a Melilla llegaba uno llorando y se iba también llorando. Nos propusimos contrastar el dicho, y desde entonces volvemos a menudo. Porque han de saber que esta ciudad entrañable, seductora y luminosa, engancha. Con esta luz intensa que solo hay en África, pero sin salir de España. Un lujo.