A BORDO
 
viernes 24|11|2017

Inca Rail, un ecotren peruano que nos lleva a Machu Picchu

Texto y fotos: Julia Peñas del Caz

Solo hay dos maneras de llegar a Machu Picchu, una de ellas andando. Pero si esta no es tu opción, hay que viajar en tren sin remedio. Es el único medio de transporte, a excepción de los animales. Ellos son los únicos, puesto que no hay ninguna carretera, que pueden desplazarse por el Valle Sagrado que atraviesa el río Urubamba, en el corazón de Perú.
peruanos
Dos compañías de ferrocarril operan para llegar a Machu Picchu. La estatal Perurail, que no solo transporta turistas sino que lleva pasajeros locales a bajo coste, e Inca Rail, una compañía privada que lleva más de 3 años operando este trayecto, con capital 100% peruano.
Nosotros elegimos esta última y nos vamos con ella a Machu Picchu, ¿te vienes?
Estamos alojados en pleno valle de Urubamba, así que nos trasladamos directamente a Ollantaytambo, que se encuentra a unos 45 minutos en coche desde Cuzco y a una media hora desde Urubamba y punto de partida. Es un pueblo  de calles estrechas, empedradas y difíciles para coches. Aquí, como en casi todas las ciudades y pueblos peruanos, el rey es el motocarro.
ollantaytambo
A este pequeño pueblo no se le ha prestado la atención que se merece, siendo solamente un lugar de paso en la ruta del Valle Sagrado hacia Machu Picchu.
Pero es uno de los pocos lugares donde sus gentes aún viven en las mismas construcciones que una vez habitaron sus antepasados incas. Sus ruinas y en general todo el conjunto arquitectónico y arqueológico de la zona merecen la pena.
La oferta hotelera y de restaurantes es sencilla pero correcta. La calle que nos conduce a la estación es ancha y está plagada de puestos callejeros con souvenirs y artesanía local, aprovecha para comprar algún sombrero que te cobije del sol o de la lluvia, depende de la época que hayas elegido.
El tren nos espera y el amabilísimo personal de a bordo nos invita a subir.
subiendo
Inca Rail cuenta con nueve autovagones para las clases turista, primera clase, ejecutiva y presidencial, lo que les da una capacidad total para transportar a 360 personas en las 6 frecuencias diarias.
Han cuidado hasta el extremo la decoración y el confort de los vagones, todo hecho por experto personal peruano (revestimiento, ebanistería, fotografías, etc…).
Colores, paisajes y gentes andinas animan y decoran el interior de todos los vagones independientemente de la clase, los asientos son muy cómodos, acolchados en cuero color crema.
La compañía mantiene un compromiso con la sostenibilidad del medio ambiente. No transporta plásticos ni cartón para bebidas o comidas, los alimentos ofrecidos a bordo no llevan conservantes y los zumos son totalmente naturales; los ambientadores y jabones son 100% naturales y procuran promover actividades que difundan la conservación de patrimonio cultural de Perú.
interior
El tren inicia su marcha por un ancho de vía especial de menos de un metro que no existe en otro lugar. Aunque tengamos la idea de que subimos, en realidad bajamos hacia Machu Picchu cortando la última cordillera de los Andes hacia la Amazonia peruana.
El tiempo de recorrido está calculado a la perfección, incluidas las posibles paradas técnicas o inesperadas como el paso de una vaca por las vías.
Las ventanas panorámicas en los laterales y en el techo del vagón no dejan que nos perdamos el paisaje andino, inicialmente marrón y grisáceo, que se va volviendo verde y frondoso según avanzamos hacia la Amazonia.
amazonia
      

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